La protección radiológica es el conjunto de medidas científicas y técnicas para proteger a las personas y al medio ambiente contra los efectos nocivos de las radiaciones ionizantes. Se basa en tres principios: la justificación de las prácticas que usan radiación, la optimización para reducir las dosis al mínimo y la limitación de las dosis por debajo de los límites de seguridad establecidos por la normativa.